Así es, falta poco, pero poco ¿Para qué?
¿Qué vendría siendo “Poco”?
Utilizamos ese juicio de tiempo, pero es tan variable ese “poco”.
Poco puede ser un segundo, o un mes para a dar a luz, o un año en algún caso si se compara con 10 años que ya estuve en la cárcel y tan solo queda poco, un corto año.
Lo que me pasa con esa palabra, es que ELLA se va para Lima, supuestamente llegó el termino de la carrera. Para lo que vine a Argentina, en un mes seré una Coach Ontológica Certificada por el ICP, con el título oficial. Todo eso (Risas).
Y bueno llegó el final de este largo viaje, y quisiera hoy a un POCO más de un mes, escribir de este largo o corto trayecto.
Escucho…
-No te falta nada-
-Ya te vuelves-
-Ahora sí Lima-
Y me digo –Wow-
Sí, falta POCO.
Y ahora, qué voy a hacer, ahora ya seré una Coach, ahora cuál es el paso siguiente aparte de volver.
Falta POCO para lo siguiente, y me pregunto, un POCO coacheándome…
¿Qué te pasa con que se acabe la carrera?
ELLA responde… Lo que me pasa es que ahora viene el paso siguiente, y no sé cuál es. Lo siento dentro de mi estómago, donde se localizan todas mis angustias.
Cuando se acaba una etapa, entonces empieza la siguiente… ¿O, no?
¿Debemos tener articulado lo que viene?
Ayer una amiga, me dice: Y todo lo verás cuando llegues a Lima, ahí descubrirás.
No sé si tiene que ver estas angustias conmigo o con las expectativas que tienen los otros sobre mí. Los Otros, ellos se llaman Papá, Mamá, Hermanos y alguna que otra amiga.

Ellos quieren que sea feliz, como yo quiero que lo sean.
¿Hasta dónde llega lo que yo quiero y lo que ellos desearían, qué tanto es lo que ellos desean, o lo que yo creo que ellos desean?
¿Qué pasa con tu Libertad? ¿Y la visión?
Yo dije una cosa. ¿Y si ahora quiero otra? ¿Se puede?
Y digo con qué tiene que ver todo esto…
¿A ti te pasa algo con lo que el resto espera de ti?
Quizás, ese pensamiento de todo lo que la familia, la pareja, los amigos; esperan de mí, o tú piensas que esperan de ti. Tiene que ver con todo lo que construyes en esa cabezota.
Acuérdate que todo lo que piensas e imaginas, tiene que ver contigo, con los lentes que te pones para observar el mundo, sólo hay unos anteojos, los tuyos, con esa medida exacta. Todo eso que tu vocesita te dice tiene que ver CONTIGO. Más que con ELLOS.

A veces me angustio porque creo que lo que decida será crucial para ELLOS. No soy tan importante, pero el Ego me juega siempre, y se impone ante mí.
ELLA puedes ser tú, no lo olvides, o se parece en algo a ti… las angustias de ELLA, podrían ser las tuyas, como también no.
Yo hace casi dos años, dejé mi Lima, la hermosa, y la horrible. Me fui, a buscar un sueño, ser Coach me dije.
Hoy veo que no fue eso, fueron otras cosas, necesidades personales, escapar de dónde estaba, de cómo me sentía, quería algo más, y fui a buscarlo.
No sé, si es una virtud o un defecto, pero cuando algo se me mete entre ceja y ceja, o siento algo; lo hago, voy por él, aunque me recontra cague de miedo.
Así llegué, cagada en las patas como dicen acá, lloraba y lloraba en una ciudad desconocida, preguntándome mil veces por qué vine, porqué me alejé de mi casita, de mi Baco, de mis papas, de mis hermanos, de María y su cobijo.
Y un día las lágrimas se acabaron, o dejaron de salir… pasó el tiempo, pasó mucho tiempo, noches largas, cortas, tardes, mañanas; amigas que acompañan, algunas que se alejan, amigas nuevas, otras que van cambiando. Y yo seguí, aprendiendo a estar con quién me acompañó toda mi vida, mi mejor amiga. Sí, me amisté con ELLA.
Aprendí tanto, y sigo; porque es largo el camino, y nunca acaba, sólo hasta que me muera, seguiré aprendiendo.
Conocí muchas personas, profesores que se volvieron mis amigos, argentinos maravillosos, como también otros que no me gustaron nadita. De todo, como en todos lados.

Una ciudad que me dejó de dar miedo, a veces me sigue dando un poco, porque todavía no me siento de acá, quizás nunca lo sienta.
Otro país, nunca será tu país, aunque tengas gente que ames mucho, aunque tu gran amor y amigas estén acá. No es tu país.
Pero hoy veo una Argentina distinta, como dije dejé de tenerle tanto miedo.
Adquirí costumbres, una forma de caminar, de comer, de comprar, de cocinar. Te vas siendo parte del lugar. Nunca fue un país lejano a mí, en mi sangre materna está. Y hoy lo siento cercano. Mis cariños también son grandes.
Desde que me enamoré algo cambió, me hizo pararme aquí, porque como me dice una amiga: No estabas acá, estabas con un pie afuera.
No le pondré todo el peso al enamorarme aunque es maravilloso lo que vivo.
Pero siento que el enamorarme me hizo ver, lo que me perdía al estar en otro lado, porque ni en Lima podía estar; físicamente no estaba ahí.
¿Te has puesto a pensar cómo eras hace dos años, qué te paso, y si te pasó algo?
Yo como vine por dos años aquí, puedo darme ese lujo. Vivir sola me hizo aprender a reflexionarME.
Empecé diciendo Falta Poco…

Un juicio dirían los Coachs…
Podría decir que en un mes, se acaba esta etapa, o también interpretarlo como que en un mes empieza algo nuevísimo para mí, digamos que claro, claro… No lo tengo. Pero ahora me banco la incertidumbre. No me interesa saberlo.
Sé que el 22 regreso a Mi Lima, la extraño tanto, nunca me alejé tantos meses de ella, de sus calles, de sus tiendas, de su humildad, de sus jugos, de su gente, combis…
Todo lo que quizás muchos odien, muchos puteen, pero yo hasta extraño que un cobrador diga… Arequipa, Arequipa, Tacna, Wilson…
Yo extraño la tranquilidad de mi Lima, poder caminar, sin sentir que me van a empujar, que tengo que correr, puedo caminar en paz, quizás para mí esa es Mi Lima…
Miraflores, caminar por el malecón viendo el mar, no escucho tanta gente puteando todo el día…
Y claro mi amiga Katiuska dice: En el centro de Lima te empujan, te roban, te gritan…
Para mí, es diferente Lima.
Igual si acá voy a los bosques de Palermo tengo paz, pero no estoy en Lima.
Y bueno es el lazo con tu país, que es más grande que nada.
Igual como dije no tengo claro, muy claro que haré…
¿Acaso eso es importante?
Lo que importa para mí, hoy, es que lo hice. Decidí venir a Buenos Aires a estudiar Coaching, estar con mi abuela, vivir sola y aprender me dije. Hoy, hice todo eso y más.
¿Te reconoces tus logros o sólo ves todo lo que te falta?
A mí me falta un re huevo como diríamos en Lima, me faltan los éxitos económicos, éxitos laborales, en Teatro, volver a las tablas pero a las grandes, hijitos y esposo, casa propia, perritos, y puedo seguir.
Pero digamos que de la ELLA cagada en las patas… queda poco. O está en esencia, pero diferente.
Ahora amo mi independencia y libertad, que no la negociaría. Está muy bueno saber que puedo.
¿Qué me deparará el otro año?
Creo hoy que estaré entre Lima, Buenos Aires y México…
Falta Poco entonces, para comenzar algo nuevo…
Falta Poco para mis exámenes finales
Falta Poco para mi año nuevo en Máncora
Falta Poco para cumplir tres meses con mi novio
Falta Poco para decirle a mi mamá que la amo
Falta Poco para estar en Veracruz y dar mi taller vivencial
Falta Poco para que mi almuerzo esté listo
Falta Poco… para que sea mañana, así que mejor…
¿Cómo será hoy?
Hoy comeré sushi, amaré mucho, haré mis tareas pendientes, y no comeré dulces.
Quizás sí, pero sólo un Poco.
¿Y a ti, para qué te falta Poco?





































